Debo reconocer que cuando nos hablaron del viaje y hasta la misma víspera, no tenia ninguna gana de ir al viaje, pero sinceramente desde el primer momento cambie completamente de opinión.
El ambiente era muy bueno y los profesores estaban muy majos, mejor que en clase, así que este viaje ha sido muy agradable.
Salimos desde el colegio donde nos despedimos de nuestros padres, y nos pusimos rumbo a Burgos.
En Burgos tuvimos que hacer una serie de actividades, con mapas buscar calles...etc.
A la tarde fuimos al rió Pisuerga donde por parejas hicimos una actividad con canoas, fue muy divertida y nos los pasamos todos genial.
Finalmente llegamos al albergue en "Carrión de los condes" y nos decepciono mucho porque estaba en muy mal estado y los baños nos recordaban a los de un film de terror.
Sin embargo a la mañana siguiente cuando nos despertamos la impresión cambio, no nos parecieron tan malos y nos encontramos más optimistas.
Desayunamos y cogimos el autobús que nos dejó en Itero donde comentazos los 14km. del camino de Santiago, que se nos hizo bastante agradable, ya que nos imaginábamos que sería peor, llegamos al pueblo y nos dejaron tiempo libre en el que teníamos que hacer una serie de pruebas, una de ellas consistía en comprar pastas a monjas y después llevarlas para merendar todos en un parque cerca de la plaza del pueblo.
Como al día siguiente era el cumpleaños de dos de nuestros compañeros (Iñigo Fernández y Patricia Porta) , así que cuando volvíamos al albergue pasamos por un hipermercado les compramos una tarta y algunos dulces variados.
Esa noche ya que iba a ser la última hicimos una pequeña discoteca en la sala de actos, donde la adaptamos quitando las sillas y haciendo espacio.
Guinea una de mis compañeras trajo unos altavoces y un reproductor de mp3 y pusimos música, no duró mucho la fiesta porque al día siguiente teníamos que madrugar, pero nos lo pasamos genial.
A las 24:00, aparecimos todos con una tarta y les cantamos el cumpleaños feliz a Iñigo y a Patricia, se alegraron muchísimos ya que nos admitieron que no se esperaban que les hiciéramos nada.
Era nuestro último día, por lo que lo queríamos aprovecharlo al máximo nos tocaba ir a visitar dos de los monasterios más importantes de España (Suso y Yuso), en general a todos Yuso nos parecía más interesante ya que la visita fue mucho más amena y tenia mucho que ver en su interior.